INDICACION GEOGRAFICA

El sector del vacuno tanto en Aragón como en el resto de España ha atravesado una serie de fases en las cuales el consumidor ha llegado a mostrar su desconfianza ante un tipo de producción que ellos consideraban que no cumplía con las exigencias que ellos demandaban, tanto desde el punto de vista sanitario en las explotaciones, como su posterior manipulación hasta la llegada a los centros de distribución.

 

Por ello, una serie de sectores que están vinculados a este sector han manifestado sus inquietudes y han decidido que hay que seguir avanzando para que la credibilidad de este sector y la confianza del consumidor vuelva a ser total, y garanticemos mediante la creación de una indicación geográfica protegida que el producto que ofrecemos tiene todas las garantías de calidad y seguridad alimentaria.

Los inicios de estos proyectos suelen ser difíciles, ya que dentro del sector aparecen opiniones a favor y en contra, pero la idea es que mientras haya gente dentro del sector que crea en ello el barco debe seguir hacia delante.

En este caso, las asociaciones de vacuno Pirenaico y de Parda de Montaña (ASAPI y ARAPARDA respectivamente), así como la asociación de productores de vacuno de Aragón, han dado los primeros pasos con la solicitud y realización del pliego de condiciones de la “Ternera Montañas de Aragón”, la cual seguirá los tramites oportunos hasta su aprobación por parte de la Unión Europea.

Con esta IGP lo que se pretende defender es un sistema de producción y unas razas propias de nuestra tierra, en las cuales se promuevan las razas que como la pirenaica ha estado asentada en nuestro territorio desde siempre y otras como la parda de montaña que está establecida en Aragón y adaptada a nuestro territorio.

Los animales deben ser nacidos y criados en la comunidad autónoma y mantener un sistema de cría que contemple un tiempo mínimo de amamantamiento con la madre y una alimentación con pastos frescos o desecados.

Dentro del pliego de condiciones se contemplan todos los requisitos que debe cumplir cada tipo comercial de animales, así como los sistemas de sacrificio y comercialización de las carnes y los sistemas de control a los que se someterán los animales.

Esto constituye el arranque de un proyecto que defienda las características de un producto como es el vacuno propio de nuestra tierra, y a su vez defender una forma de trabajo de los ganaderos que disponen de este tipo de ganado.

El objetivo final será dar a conocer fuera de nuestras fronteras un producto como es el vacuno con unas características determinadas que lo hacen diferente al de otras zonas del país.